Alí Agca: Es fácil dispararle también a este Papa

Es fácil dispararle también a este Papa, "pero nadie tiene interés en hacerlo”, fueron las palabras del ex terrorista Ali Agca, el hombre que intentó asesinar a Juan Pablo II en Plaza San Pedro en mayo de 1981.

Desde Turquía, donde vive actualmente tras 19 años de estar preso por el atentado y 10 más en su país por delitos anteriores, Ali Agca dijo a Radio 24 de Italia: “Si alguien quisiese (dispararle al Papa) podría hacerlo muy fácilmente”, insistió. “Pero no le importa a nadie. El Papa Francisco es un simple párroco de provincia”. Luego, en la entrevista realizada por el programa La Zanzara de Radio 24, se permitió algunas ironías: “Ahora vivo en Turquía y no tengo ningún plan para matar al Papa Francisco, tranquilizo al Vaticano. Me gustaría dispararle al presidente Obama, sí...pero estoy bromeando”.

También dijo que le gustaría volver a Italia para visitar la tumba del Papa polaco y encontrarse fraternalmente con Francisco. “Pero el gobierno italiano me ha prohibido volver. Hago un llamado al Premier Letta para que me deje entrar, de otro modo podría ir clandestino –siguió diciendo, sin abandonar el cinismo–, no arriesgo nada, ni siquiera la cárcel. Quisiera volver al lugar del atentado en la plaza San Pedro, porque no fue un delito sino un milagro, y dejar una rosa blanca en señal de reconciliación”, agregó.

POPE JOHN PAUL II

Juan Pablo II después de ser herido por el estudiante turco Alí Agca en la Plaza de San Pedro el 13 de mayo 1981 (AP / Tommy Anderson).

 

En 1983, Juan Pablo II visitó a Ali Agca en la cárcel y le perdonó. Se cree que el ex terrorista turco actuó por orden del servicio secreto búlgaro que le encomendó asesinar al Papa, un implacable y activo enemigo del comunismo soviético. En junio de 2000 Agca fue indultado en Italia y volvió a su país. Allí lo esperaban otras condenas por atentados anteriores. Fue liberado en el año 2010.

En un libro divulgado en Italia,  Ali Agca aseguró que el líder espiritual de la revolución iraní, el ayatolá Jomeini, fue la persona que ordenó matar al pontífice. En el libro escrito en primera persona y con el título Me prometieron el paraíso. Mi vida y la verdad sobre el atentado al Papa, Agca, quien ha dado numerosas versiones sobre los autores intelectuales del atentado, sostiene que lo adoctrinó en Irán el ayatolá Jomeini, al que conoció tras haber escapado de una cárcel turca por el asesinato de un periodista.

"Querido Alí, es la voluntad de Alá. No tengas dudas. Debes matar al Papa en nombre de Alá. Debes matar al portavoz del diablo en la Tierra, al vicario de Satanás en el mundo", le dijo Jomeini durante una charla nocturna, escribe Agca.

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Escena en la Plaza de San Pedro el 13 de mayo de 1981. Atentado contra el Papa Juan Pablo II. Una pistola se puede apreciar en el extremo izquierdo por encima de la cabeza de un hombre que usa gafas de sol (Foto: AP).

 

El líder de la revolución iraní de 1979 habría aleccionado así al militante del grupo de extrema derecha Lobos Grises y autor de numerosos actos de violencia en la década de los 70.

"Mata por él, mata al Anticristo, mata sin piedad a Juan Pablo II y después quítate la vida para que la tentación de la traición no ofusque tu gesto", le instó Jomeini a Agca.

En el libro, publicado por la editorial Chiarelettere, Agca describe con detalles la histórica reunión que sostuvo con Juan Pablo II, el cual no sólo perdonó públicamente a su agresor, sino que fue a visitarlo en su celda de la cárcel romana de Rebibbia en 1983. "¿Quién te ordenó matarme?", dice le preguntó el pontífice polaco durante el encuentro, tras prometerle que no revelaría a nadie su confesión. "Así como te he perdonado a ti, los perdono a ellos", fue la respuesta de Karol Wojtyla tras la revelación de que fueron los iraníes y no los comunistas, los que lo habían reclutado para matarle.

Esa versión fue desmentida por el portavoz del Vaticano, el padre Federico Lombardi.

"No es verdad que Agca haya hablado con el Papa del ayatola Jomeini y de Irán como autor intelectual del atentado durante la conversación en la cárcel, ni de una pista islámica", aseguró Lombardi.

Las "nuevas falsedades" de Agca, como las tilda Lombardi, se suman a las "más de cien versiones" que Agca ha dado sobre los motivos que lo llevaron a disparar en plena plaza de San Pedro. Poco después de haber sido arrestado, Agca dijo haber actuado solo, más tarde sugirió la "pista búlgara", en la cual habría estado involucrado el régimen comunista soviético.

El libro cuenta toda la vida de Agca, desde la infancia y asegura estar arrepentido del "error nazifascitaislámico" en el que vivió.

El ex integrante de los Lobos Grises, un grupo de extrema derecha autor de varios actos de violencia en la década del 70, salió en libertad con el puño en alto. "Proclamo el fin del mundo, todo el mundo será destruido en este siglo. Todos los hombres morirán. La Biblia está llena de errores, yo escribiré la Biblia perfecta", dijo tras recuperar la libertad después de casi 30 años.

Para Arturo Mari, quien trabajó más de 53 años como fotógrafo papal y produjo millones de fotografías de Pío XII, Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II y Benedicto XVI,  la mejor imagen que hizo para el Papa Juan Pablo II, fue tomada en el momento de la última Semana Santa del Pontífice, en las Estaciones de la Cruz.

"El Santo Padre pidió al Padre Stanislao Dziwisz que le diera la cruz. Por una fracción de segundo, el Papa tomó el crucifijo, le dio un beso y la abrazó. Él la puso cerca de su corazón. Nadie más lo vio, porque fue sólo por un segundo".

La mejor imagen del Papa Juan Pablo II según su fotógrafo personal (Arturo Mari).

La mejor imagen del Papa Juan Pablo II según su fotógrafo personal (Arturo Mari).

 

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Visita de Juan Pablo II a Ali Agca en 1983 (Arturo Mari).