La detención de Joaquín Guzmán: ¿Por qué ahora?

La detención de Joaquín Guzmán: ¿Por qué ahora?

Una vez superada la sorpresa de la detención de Joaquín "Chapo" Guzmán, la pregunta a responder es por qué la captura ocurre ahora y no antes. Si es posible, deberíamos ser capaces de entender por qué ocurrió en lo general ya que las cuentas que se hacen no resultan si sólo se trata de entender el hecho con un enfoque de  seguridad pública. Desde esa simple perspectiva entonces en principio no debió haber escapado y luego tampoco debieron transcurrir dos sexenios en los que presidentes en turno en cada coyuntura importante recurrieron al discurso de su recaptura como una misión prioritaria (y que sin embargo permanentemente fallaron en obtener).

¿Entonces por qué ahora? Las inconsistencias en la lucha contra el crimen organizado contrastan con la formalidad que autoridades asumen para la celebración oficial.

Los últimos operativos contra los cabecillas de cárteles habían  sido erráticos; Heriberto Lazcano, el segundo narcotraficante en importancia en México fue abatido en un campo de beisbol sin escoltas, su cuerpo fue extraído de la funeraria en la que tampoco había resguardo policiaco, las autoridades mexicanas confirmaron su identidad sin tener el cuerpo, los datos ofrecidos no correspondían con la ficha de la DEA. Tras cuatro días de errores, el vicealmirante José Luis Vergara, vocero de la Secretaría de Marina, para el control de daños atribuyó los errores al órgano procurador de justicia local.

En la captura de Miguel Ángel Treviño ocurrió exactamente lo contrario, todas las versiones, declaraciones y esfuerzos encajaron a la perfección, tanto que el Z-40 cayó sin necesidad de que se hiciera un solo disparo. La validación de Obama no se hizo esperar, tampoco la del New York Times que otorgaba el crédito correspondiente a las autoridades estadounidenses participantes.No encajaba que la uniformidad y sincronización fueran tan exactas.

En la detención de Guzmán Loera están todas las piezas de la desconfianza: las contradicciones, las suspicacias, los errores y también el triunfalismo. Entre ellas, el abandono de la escena y la "siembra" de evidencias para la cobertura de Televisa es la más concreta.  ¿En la cabeza de qué autoridad era posible pasar por alto el resguardo para peritajes y abrir a la prensa el lugar de  captura del importante capo?

El historial de colaboración estadounidense también es central en la ecuación del “por qué ahora y no antes”. Todavía en el 2011, durante la entrevista al entonces presidente Felipe Calderón en la versión en español del NYT del 17 de octubre, el tema fue expuesto: ¿Por qué no han atrapado al “Chapo”? – pregunta el periodista; ¿por qué no lo han atrapado ustedes? – evade Calderón la respuesta. Con su actitud Calderón evitaba rendir cuentas y al mismo tiempo recalcaba a su interlocutor la complicidad y omisiones del gobierno de Estados Unidos en la libertad del líder criminal.

La entrevista completa está llena de consignas incumplidas sobre las instituciones, de cuestionamientos directos y desviación de las respuestas hacia la implicación mutua. “Nosotros, ustedes y también el PRI” sería un buen corolario.

Y era posible que el NYT aceptara ese hecho como verdad porque entonces el periodista pasaba a otro tema. En efecto, la frontera es una línea entre dos países y la droga que cruza México también pasa frente y a través de autoridades aduanales  y órganos de inteligencia estadounidenses. En julio de 2011 la DEA detuvo al menos a 100 personas y decomisó 4.5 millones de dólares en reacción a la muerte del agente Jaime Zapata en San Luis Potosí. La operación (nacional) se llevó a cabo en 150 puntos del país a 9 días de la muerte de Zapata, una movilización muy rápida dada el tamaño de la estructura desplegada. La información ya estaba ahí pero la redada se orquestó como mensaje en respuesta al atentado contra la DEA en México.

Ante los ojos de Estados Unidos, Calderón cargaba con el estigma de que protegía al narcotraficante y Peña Nieto con la desconfianza. Ya durante su sexenio en julio del 2013, la revista Proceso publicaba este encabezado: La Laguna: la PF limpia el camino para “El Chapo”.

Con una lectura desde la seguridad pública, su captura pudo haber ocurrido en cualquier tiempo pero antes ni siquiera debió escaparse en 2001. El tema cuando Peña Nieto buscó su posicionamiento fue sobre todo político, así como en su momento también Calderón decidió detonar una guerra contra el crimen organizado en las calles pero negociada en las cúpulas (frente a la poca legitimidad del proceso electoral del que había resultado ganador). Eso es lo que podríamos llamar una magistral clase de doble moral.

Por cierto, el asesinato del agente Jaime Zapata es el que terminó por detonar el caso de venta ilegal de armas "Rápido y Furioso", que involucró a la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF por sus siglas en inglés).

***

NEW YORK TIMES: ¿Nos puede decir si México es más seguro ahora que cuando comenzó su sexenio?

FELIPE CALDERÓN: México será más seguro de lo que sería si no hubiéramos emprendido este esfuerzo por reconstruir las instituciones de seguridad. Lo será, estoy absolutamente convencido. De no haber actuado el poder de los criminales hubiera sido tal que no sólo hubiera agravado la situación de inseguridad sino que probablemente hubiera cooptado y dominado a las instituciones públicas y probablemente al propio gobierno.

NEW YORK TIMES: Pero, ¿puede decir en este momento que México es más seguro, o no?

FELIPE CALDERÓN: Lo que puedo decir es que México será mucho más seguro y que de no haber actuado se hubiera deteriorado muchísimo más. El problema no solo para competir es un problema de seguridad pública sino de quiebra de las Instituciones y de pérdida del Estado.

(…)

NEW YORK TIMES: ¿Eso fue una sorpresa la profundidad del problema en los estados y con la policía municipal?

FELIPE CALDERÓN: Pues más que sorpresa no pero simplemente es un dato del cual no se tenía, se tenía muy poca información por cualquiera. Ni en México ni en Estados Unidos, estoy seguro, había la información suficiente del grado de profundidad o de la penetración de los grupos criminales en cuerpos policíacos, por ejemplo, en estructuras institucionales. No la tenemos ahora por cierto el grado de penetración de esos grupos criminales en las propias estructuras de Estados Unidos pero de que están ahí metidos y distribuyendo millones de toneladas y comerciando miles de millones de dólares en la sociedad americana, ese es un hecho, y nadie, nadie sabe, o por lo menos nadie sabe de qué profundidad es el problema.

NEW YORK TIMES: ¿Y lo de la violencia? Es evidente que ha logrado bajar muchos niveles de como 21 o algo así de los 37 líderes de cárteles u organizaciones criminales pero sigue la violencia, cada día hay otro horror, el incendio en el Casino Royal, periodistas asesinados. ¿Qué le puede decir a la gente, tanto en México y Estados Unidos sobre la violencia y por qué no ha logrado bajarlo tan rápido?

FELIPE CALDERÓN: (…) Efectivamente, hemos capturado a la mayoría de los líderes criminales que nos habíamos propuesto pero no es nuestra única y quizá tampoco nuestra fundamental parte de la estrategia. Básicamente nuestra estrategia tiene tres grandes componentes. Uno es enfrentar, debilitar y neutralizar a los grupos criminales en ello está la parte de capturar a sus líderes, no únicamente a los líderes, también a sus estructuras intermedias, sus estructuras organizativas financieras.

NEW YORK TIMES: Unos analistas nos han dicho que fue un error no fortalecer a la policía estatal antes de lanzar el atentado contra los líderes. ¿Está usted de acuerdo? ¿O que…?

FELIPE CALDERÓN: Yo creo que al revés. El error es no haber atacado al crimen organizado cuando estaba empezando a crecer. Y creo que nadie sensatamente le puede decir a un gobernante que no ataque a los criminales. Como dije con Javier Sicilia, si hubiera tenido sólo piedras, con piedras, porque mi deber es defender a la sociedad.

Si hay un gobierno, en cualquier parte del mundo, no solo en México que por miedo, por precaución, por consejo de sus asesores no combate a los criminales argumentando cualquier pretexto, pues ese no es gobierno. El deber del gobierno es defender a la sociedad y a parte no estamos mancos como decimos los mexicanos.

(…)

NEW YORK TIMES: Se preocupa mucho la transición si no es PAN si es otro partido. ¿Qué está haciendo para asegurar que lo que ha hecho, que siga lo que ha construido en su sexenio?

FELIPE CALDERÓN: En la vieja cultura política, el viejo régimen político que derrotamos, la corrupción y la complicidad es el gran lubricante del status quo. Un criminal podía decirle a una autoridad, un alcalde, por ejemplo, tú no te metas conmigo, yo no me meto contigo, y todos felices, y además aquí está el dinero para tu campaña. Hace 15 años si ese criminal únicamente se dedicaba a pasar droga a Estados Unidos, lo único que tenía que hacer, es más bien sobornar a una autoridad Americana, por supuesto, porque para pasar droga a Estados Unidos hay que sobornar a los americanos, no tanto a los mexicanos. Y su negocio en México era más bien no ser visto, era de muy bajo perfil. Por eso ese “arreglo”  (entre comillas) aparentemente funcionaba o no derivaba en violencia.

(…)

NEW YORK TIMES: ¿Por qué es tan difícil capturarlo (“Chapo” Guzmán) y su libertad ha sido una de las cosas más frustrantes para usted? Y también, bueno la noticia de su esposa que dio a luz en los Estados Unidos y pudo viajar y regresar. ¿Hubo un intento de detenerla para cuestionarle dónde está su esposo?

FELIPE CALDERÓN: Pues eso habría que preguntárselo a las autoridades aduanales americanas. Porque la aduana que tienen que cruzar para ir a Los Ángeles es la de Estados Unidos no la de México. Y si el “Chapo” estuvo en Los Ángeles yo me pregunto los americanos por qué no lo atraparon. No sé si estuvo en Los Ángeles, pero son preguntas para mí. Si la señora hubiera dado a luz en el Hospital Ángeles o en uno de (inaudible), pues es otra cosa.

NEW YORK TIMES: Pero tuvo que viajar en territorio mexicano para llegar a Los Ángeles.

FELIPE CALDERÓN: No está en territorio mexicano, y supongo que el “Chapo” está en territorio americano. Aquí lo sorprendente es que él o su esposa están tan tranquilos en Estados Unidos, lo cual me lleva a preguntarme, bueno ¿Cuántas familias o cuántos capos mexicanos estarán más tranquilos en el lado norte de la frontera que en el lado sur? ¿Qué lleva al “Chapo” Guzmán a tener su familia en Estados Unidos?

NEW YORK TIMES: ¿Ha sido lo más frustrante lo de (…)?

FELIPE CALDERÓN: No, para nada. No, en primer lugar porque yo no soy amigo de la idea, ni de las frustraciones ni las angustias, son palabras que yo hace rato quiero erradicar de mi léxico. Lo más doloroso para mí, de todo esto más bien ha sido la violencia y las víctimas, esa es la parte más triste. El “Chapo” como otros líderes, los Zetas, Lazcano, (inaudible) de 40, etc. es gente que está muy protegida y que tiene redes de cobertura muy complejas. En el caso concreto del “Chapo” sospechamos que tiene además un área de influencia que es la Sierra Madre Occidental, entre los Estados de Chihuahua, Durango y Sinaloa que le permite una gran movilidad y que cualquier operativo que hacemos para capturarlo, él tiene manera de detectarlo a decenas de kilómetros de distancia, a horas de distancia.

Concretamente el ejército mexicano ha llegado, en mi gobierno, probablemente unas dos veces ha estado en el sitio en que horas antes estuvo el “Chapo”. Pero tarde o temprano caerán él y otros líderes. Ahora, el punto insisto no es lo medular los líderes aunque tenemos que capturarlos y es parte de la tarea. Sino insisto las 3 ejes, neutralizar a todos los criminales y con esto quiero decir a todos; segundo, construir nuevas Instituciones y tercero reconstruir tejido social.

 (…)

Para leer la entrevista completa siga esta liga.

Revise también: Z-40, algunas notas y un cuento a la mexicana.

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