Si usted está siguiendo los trágicos acontecimientos históricos en Egipto o si ha pasado cerca de un puesto de periódicos,  probablemente ha visto las fotografías de Mosa'ab Elshamy. A pesar de que ha tomado fotos durante menos de dos años y medio y al principio sólo como  aficionado, Elshamy se ha ganado una gran cantidad de seguidores en Flickr por sus fotos emocionales e  íntimas en Cairo.

Hablé por Skype con Elshamy  el lunes ya tarde durante el toque de queda impuesto, del que él dijo que pasa  mayormente en casa de amigos "engordando”.  A continuación una transcripción editada de nuestra conversación.

WorldViews: En primer lugar, entraste en el fotoperiodismo durante los 18 días a principios de 2011 cuando las protestas derribaron al presidente egipcio Hosni Mubarak así que tu carrera ha seguido los dos años y  medio de la revolución egipcia ¿Cómo ha sido la experiencia de fotografiar acontecimientos históricos en tu propio país y que giran alrededor tuyo?

Mosa'ab Elshamy: Creo que para mí es como fotografiar una muy buena historia que se volvió  mala. Ya en 2011 cuando las posibilidades eran infinitas, había signos de esperanza, determinación y capacidad de recuperación. Todas estas cosas sinónimo de una revolución todavía eran de ensueño pero se volvieron  muy malas.

WV: ¿Sientes que verlo como reportero gráfico te da un punto de vista especial o único de lo que está pasando?

ME: Se le añade un ángulo extra, una dimensión extra. Y no estoy hablando sólo de ver las cosas desde una vista superior a veces literalmente cuando estás en un edificio sobre la plaza Tahrir por encima de una multitud masiva. Realmente no se puede poner distancia entre el aspecto personal y profesional. Como  egipcio que  participa en la revolución no puedes desprenderte de lo que está pasando.

El hecho de que tenía fotos para documentar todos estos niveles,  no de una revolución, sino de un momento revolucionario que se ha vuelto  esta situación de pesadilla en  la que estamos ahora, no sólo ayuda con el seguimiento de lo que pasó; te ayuda a ser capaz de volver atrás y ver cómo y cuándo las cosas se pusieron mal.

WV: ¿Miras hacia atrás a tus fotos desde los últimos dos años?

ME: [Risas] Sinceramente he estado tratando de evitar eso. Un amigo mencionó que era como mirar un álbum de fotos de boda después de divorciarse. Creo que lo expresó bien porque la situación actual sólo hace que sea mucho más difícil de mirar en un momento cuando la gente estaba junta y se detuvo por algo que era correcto y verdadero...y valió la pena.

Así que no, no he estado exactamente mirando mis viejas fotos. Sin embargo para efectos de documentación, me devuelvo un poco pero trato de no hacerlo mucho. Como he dicho, no puedes despegarte.

WV: ¿Qué sientes que has aprendido sobre fotoperiodismo, sobre la cobertura de eventos históricos en los últimos dos años?

ME: Me ha ayudado a entender el valor de mi trabajo pero siento que me ha dado más como ser humano que como reportero gráfico. Después de todos estos acontecimientos, mirar desde atrás de una lente añade siempre una dimensión extra. En algunos momentos, sobre todo en la violencia, sientes que aporta más  como  ser humano porque estábamos allí pero no en realidad. No te puedes ver en alguna de las imágenes que tomaste. Eres casi invisible porque hay que ponerse a cubierto, no te dejas ver y tienes que ser lo más invisible posible, sin embargo al final del día vives y tienes pruebas de los horrores que han ocurrido.

En un sentido (desde el fotoperiodismo), me ha gustado cómo los acontecimientos significativos realmente terminan en segundos. Eso es algo que pienso siempre: como fotógrafo hay que mantener el obturador en  lo que llamamos el modo de ráfaga. Tengo secuencias completas y a veces empieza con alguien de pie, pero en la sexta o séptima foto, él tiene una bala en la cabeza y todo tomó menos de un segundo.

Las consecuencias de ese momento, de ese hombre al que le disparan o evitar una bala que mató alguien más, es una cosa muy importante que se ha ido perdiendo. Trato de concentrarme en eso en mis fotos, trato de incluir el menor número posible de personas, sólo un hombre sentado con su amigo muerto o una madre de luto junto a una hija. Es un acto muy individual, una persona matando a otra.

Sit-in of Morsi supporters cleared in Cairo

WV: Esa es una de las cosas que creo que hace tus fotos distintivas, que entras en estos grandes eventos caóticos, los mítines o enfrentamientos, y encuentras pequeños momentos íntimos, casi silenciosos. Un manifestante se reclina sobre un bloque de cemento, o una de mis favoritas que muestra a dos mujeres que rezan en medio del caos cerca de Rabaa. ¿buscas esas pequeñas escenas o sólo tropiezas con ellas?

ME: Tal vez un poco de ambas cosas pero es algo de lo que estoy en búsqueda, las muy pequeñas historias dentro de la visión global, más allá de plazas llenas de personas que se convierten en un único objeto en el que es fácil de clasificar a todos como X o Y. A veces me entreno para hacer eso, incluso cuando no tengo una cámara, cuando camino por la calle trato de mirar muy de cerca. Es una práctica.

WV: ¿Qué es lo que buscas cuando haces eso?

ME: No necesariamente a alguien, trato de aislar a las personas en las multitudes o los objetos en las tiendas o ventanas en un edificio enorme. Esto es por lo general lo que hago cuando estoy practicando. En los choques o las manifestaciones creo que sólo me he acostumbrado a estar cerca. No soy un fan de tomas aéreas o tomas realizadas desde una posición elevada.

Hay algo muy fuerte sobre una masa de gente moviéndose por la misma causa pero no está hecho de personas idénticas. Cuando vas muy  muy cerca, cuando uno se acerca lo más cerca que puede,  encuentras todas estas diferencias que hacen una imagen mucho más completa. Yo personalmente no uso un lente de zoom por lo que me termino por llegar lo más cerca posible.

WV: ¿Cómo reacciona la gente cuando haces eso? Se puede decir que en las fotos estás cerca de los sujetos.

ME: Por lo general, lo primero que hacen es tratar de posar (risas). Obtienes unas cinco o 10 fotos de ellos posando y entonces trato de mostrarles que ya terminé y  quiero que vuelvan a lo que estaban haciendo, entonces regreso cuando acabaron su presentación para hacer una foto más natural, más espontánea. Durante los enfrentamientos, sin embargo, todo el mundo está  más abrumado y tiene más de qué preocuparse. Es casi una tarea de equilibrio entre no invadir la privacidad de las personas y al mismo tiempo tratar de capturar un momento íntimo y sincero.

WV: Quería preguntarte  acerca de una de las fotos que hiciste y que está muy bien, la que estaba en la primera plana del New York Times el pasado jueves, el día después de que fuerzas de seguridad irrumpieron en los campamentos  pro Morsi y cientos de civiles murieron. Mostraba a un hombre joven inclinado sobre un cuerpo de alguien que había sido asesinado, sosteniendo un teléfono celular ¿puedes hablar de lo que viste en esa foto y cómo fue tomarla?

Sit-in of Morsi supporters cleared in Cairo

ME: Él no era el único ahí obviamente. Sostenía la mano de su amigo fallecido. Creo que el nombre de su amigo era Abdulrahman porque no dejaba de mencionar ese nombre en el teléfono. Había un montón de gente en busca de sus seres queridos tratando de ver si estaban entre los muertos. Y él había estado allí por un largo tiempo. Él se quedó en esa fase cuando dejas de llorar y sólo estás agachado al lado del cuerpo.

Cuando la gente fue a las morgues se sorprendían al principio pero después se quedan el tiempo suficiente con el cuerpo que quieren hacer el menor ruido posible para llorar en silencio y esto es lo que el hombre estaba haciendo. Tenía un teléfono y contestaba las llamadas. A todos los que habló decía algo así como: "Se ha ido ahora". Y entonces volvía a sostener su mano. Estaba hablando a su amigo en voz muy baja y yo no tenía ganas de invadir pero le oí decir, "Perdóname, perdóname, lo siento, lo siento".

Era muy difícil de ver. Creo que él se quedó allí durante horas. No era sólo un depósito de cadáveres, era una medio morgue y hospital. Era muy caótico, hacía calor, estaba lleno de cuerpos. Tuvieron que usar bloques de hielo en los cuerpos porque estaba caliente y los abanicos estaban sobrecalentando. Pero él se quedó en su propio mundo.

WV: Déjeme preguntarle sobre otra foto, del 14 de agosto, de un manifestante solitario en Raba. Él está de pie delante de un muro de llamas escombros y con el puño, con la mirada desafiante en su rostro ¿Hay una historia detrás de esa foto.

ME: De hecho el fuego  era técnicamente la primera línea de los combates allí. En el otro lado del fuego estaba la fuerza de policía y  la enorme excavadora que estaba barriendo las tiendas, entonces  tuvieron que hacer la mayor cantidad de fuego que pudieron como barricada. La gente iba a ese lado a tirar piedras y regresaba. Este hombre era el único que estaba  alentando a la gente,  pidiéndoles que se mantuvieran firmes.

WV: ¿Así que estaba mirando compañeros manifestantes?

ME: Sí,  decía  la Takbir ("Allahu akbar", o "Dios es grande")  y animaba a la gente. Las personas pasaban junto a él, hacia el otro lado de la barricada,  en su mayoría eran atacados por francotiradores. Una gran cantidad de personas fueron asesinadas justo enfrente del fuego. Era un punto  claro para los francotiradores, fue muy valiente.

WV: ¿Tienes una foto favorita de las que has tomado?

ME: Tengo tres.

Mosa’ab Elshamy

Una de febrero de 2012 de los enfrentamientos que estallaron después de la masacre de Port Said en la que los manifestantes acusaron a la policía de ser ya sea cómplice o negligente en una pelea entre hinchas rivales que mataron a 74 personas. Fue cuando SCAF (el cuerpo cúpula militar, el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas) todavía estaba a cargo en Mohamed Mahmoud, una calle principal de El Cairo. Fue muy cerca del Ministerio del Interior y los manifestantes no pudieron detener a la policía y ésta disparó directamente hacia ellos pero terminó por convertirse en algo muy hermoso.

La segunda para mí es muy personal. Es personal  porque me pegaron un tiro en el ojo en diciembre de 2011 y fue un aviso muy cerca. Acabé en cirugía y por suerte no perdí mi ojo. Fue durante los enfrentamientos de gabinete. Los soldados del ejército que se encontraban en la parte superior de los edificios viendo  las protestas estaban tirando abajo todo tipo de cosas, tirando ventanas y bloques completos de vidrio. No me di cuenta hasta que un gran pedazo reventó en frente de mí y un pequeño fragmento se metió en el ojo.

Esta foto es del león de Qasr al-Nil, durante una campaña en El Cairo después de los enfrentamientos de  Mohammed Mahmoud, cuando más de 20 manifestantes fueron asesinados donde famosas estatuas estaban cubiertas con parches en los ojos. Es muy fuerte para mí no sólo por el aspecto personal  sino porque el simbolismo ha sido un arma muy poderosa de la revolución egipcia. La gente hace símbolos e iconos de la marcha, de eventos específicos, de las calles más famosas. Este tipo de actos simbólicos han estado presentes a lo largo de la revolución egipcia, y éste es uno que se queda conmigo.

Este es el último, que en lo personal me gusta mucho. Fue también en 2012, durante los enfrentamientos de Abbasiya. El plantón fue originalmente montado por los islamistas pero cuando los militares se movilizaron para aplastar, muchos de los revolucionarios se unieron y terminó por convertirse en un enfrentamiento entre ellos y los militares.

Es obvio que no era tan brutal como lo son ahora y  la gente todavía podía darse el lujo de hacer gestos como éste, de rodillas en el suelo y agitando signos de victoria.

Mosa’ab Elshamy

WV: Has hecho algún trabajo en Gaza pero enfocado de otra manera en Egipto ¿Te ves viajando más ampliamente como fotoperiodista?

ME: Quiero viajar más porque creo que se suma a ti como un ser humano y ayuda como fotoperiodista. Pero me gustaría quedarme aquí y documentar los oscuros días venideros porque parece que cada vez más la verdad en Egipto se está perdiendo entre los medios de comunicación públicos y privados que están siguiendo ciegamente al Estado en su llamada "guerra contra el terror" y los otros medios de comunicación, que no son los más imparciales tampoco. Creo que debería haber más gente que se dedica a tratar de conseguir que salga verdad. Pero, a largo plazo, sin duda me gustaría irme.

WV: ¿Puedo preguntar por tu hermano que  también es periodista con al-Jazeera y sé que ha sido arrestado? ¿Se sabe algo de cómo la está pasando?

ME: Él es tratado como un manifestante y no como un periodista a pesar de que fue detenido en Rabaa mientras estaba haciendo su trabajo. Definitivamente creo que es intencional porque como  manifestante que va a ser jodido mucho más que si eres un periodista.

WV: ¿Está enfrentando un juicio militar?

ME: No, él fue referido a un proceso civil e interrogado y recibió 15 días de detención en espera de una investigación. Los cargos que enfrenta incluyen incitar a la violencia, asesinatos y alterar el orden público. Ahora está en la cárcel de Abu Zaabal y no hemos sido capaces de llegar a él. Tampoco los abogados. Eso es también intencional, por lo general la investigación es por la noche, durante el toque de queda, lo que hace imposible que los abogados a asistan. También han estado impidiendo las visitas carcelarias en todo el país. Pero tenemos esperanza de que vamos a ser capaces de obtener el permiso para verlo la próxima semana.

 

 

Tomado del Washington Post. Redacción de Max Fisher. La traducción es nuestra. Para consultar el texto original en inglés, siga esta liga.

 

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