La carta de Narciso Contreras ante el rompimiento con AP

El pasado 22 de enero, un comunicado de prensa de la agencia Associated Press dio a conocer que había dado por terminada la relación de trabajo con el fotógrafo freelance mexicano Narciso Contreras.

"El servicio de noticias dijo el miércoles que Narciso Contreras recientemente avisó a sus editores que él manipuló una fotografía digital de un soldado rebelde sirio tomada en septiembre, utilizando software para remover la cámara de video de un colega de la esquina inferior izquierda de la foto".

Narciso Contreras fue parte del equipo de fotógrafos de AP que ganó el premio Pulitzer el año pasado por las fotos de la guerra en Siria. Ninguna de esas imágenes se encontró estuviera comprometida, de acuerdo a AP, quienes además añadieron que las fotos de Contreras serían removidas de su archivo.

Posteriormente el fotógrafo mexicano publicó a través de la red social Facebook, una carta en la que exponía su postura al respecto, misma que a casi un mes de los acontecimientos ya es conocida. Sin embargo, por solidaridad profesional y en conocimiento de que es importante mantener con claridad el juicio entre lo público y lo privado, le hemos preguntado por autorización antes de reproducirla.

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Para aquellos que se preocupan por esto y para aquellos que no lo hacen.

Este es un momento muy confuso para mí y probablemente para algunos de ustedes también.  Estoy involucrado en el último escándalo que ha pasado por las cadenas de noticias. Tomé una decisión equivocada  cuando estaba cubriendo la guerra en Siria y estoy enfrentando las consecuencias ahora. Me avergüenzo de eso pero no me avergüenzo de hacer lo que creo firmemente es mi deber en la vida como una persona sencilla y como fotógrafo. No traté de ocultar mi error. Previne a uno de los editores de AP de utilizar la imagen alterada y me trajo graves consecuencias en mi relación de trabajo con la agencia. No quiero excusarme por haber hecho algo que está penalizado con vigor por la pureza del fotoperiodismo. Soy un ejemplo vivo para los colegas, nuevos fotógrafos y aspirantes al fotoperiodismo, de lo que no es correcto hacer. Por favor, tomen mi decisión desafortunada como una lección de oro. La industria estará sacudida por un tiempo, pero como parte de la vida, necesitamos el castigo público para enseñar a otros.

Sigo siendo la misma persona que cuando obtuve el reconocimiento por lo que hice en Siria o cualquier otro lugar. Todavía estoy en el mismo lugar donde estaba cuando empecé a colaborar con AP. Nada ha cambiado para mí en términos de lo que asumo es mi deber en la vida y mi compromiso para documentar lo que percibo como los momentos de ruptura de nuestra historia. Voy a seguir haciendo lo que hacía antes y después de AP. La industria crea todos esos mitos y personajes, y mencioné lo arriesgado que es estar en los reflectores.

 No somos la historia pero siempre somos entregados a la historia por la industria. El equipo de AP tomó su decisión siguiendo sus políticas y normas. No podían hacer otra cosa, salvo esto y respeto su decisión. Lo que todavía no entiendo, sin embargo, si la compañía hace hincapié en la importancia de la transparencia y los estándares del periodismo, ¿por qué no tomaron en cuenta cuando les señalé mi preocupación por el cambio de información de las anotaciones? Esto ocurrió un par de veces en fotos que les envié. Asumo las consecuencias de mi error pero ¿quién va a asumir las consecuencias de los errores cometidos por AP? ¿Hay consecuencias para las agencias de noticias? Esto no es una competencia sobre quién comete el peor error y quién va a pagar por ello, pero es algo que traté de aclarar la última vez que hablé con los editores antes de cerrar nuestra relación de trabajo.

Cometí un error y lo asumo como parte de lo que todavía estoy aprendiendo. En un mundo perfecto no sentiría siquiera la necesidad de ir a esos lugares horribles para documentar el desastre humano. Sé que la situación que ocurrió molesta a muchos, a esas personas sólo puedo decir que lo siento, pero mis decisiones no tienen la intención de complacerlos ni a nadie más, mi compromiso es con Krishna y con el entendimiento del mundo que muchos colegas y yo, quienes arriesgamos la vida, hacemos para construir la memoria visual de nuestro tiempo.

Nadie me pidió que fuera a esos lugares y arriesgara mi vida para conseguir una historia, para fotografiar, lo hice por mí mismo y como consecuencia tengo que valorar cada momento el resultado de mis propias decisiones. Como compromiso moral cuando estoy mal, me disculpo por ello y tengo que dar cuenta de mis acciones equivocadas. Llevo a cabo mi deber y mi trabajo y no pido que consideren mi vida, te pido que no cierres los ojos ante el sufrimiento y la injusticia de este mundo. No pido que me pongan en el pedestal más alto o bajo la consideración más baja. Yo no soy la historia. No creo que nosotros, en calidad de testigos, somos la historia. Si cometo un error, y asumo que así fue, esto no quiere decir que me doy por vencido.

Para el mundo entero, si cometo un error o cualquiera de nosotros lo hace, no podemos detenernos en él, nuestro compromiso es aún más importante.

Con amor y respeto a todos ustedes,

Narciso Contreras

¡Hare Krishna!

Altered Photo

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