Laurent Van der Stockt, el fotógrafo que cruzó la línea roja de Obama

Laurent Van der Stockt es un fotógrafo que ha cubierto los conflictos de Bosnia e Irak hasta la primavera árabe. Cuando se hizo casi imposible para los periodistas extranjeros la entrada legal a Damasco, Van der Stockt llegó hasta el frente de la ciudad en una misión para el periódico francés Le Monde.

Él habló para Syria Deeply de los combates en Damasco y sobre registrar la evidencia fotográfica que sumió a la comunidad internacional en un debate sobre la "línea roja" de Barack Obama y el uso de armas químicas en Siria.

Syria Deeply: ¿Intentaste investigar las denuncias de armas químicas?

Laurent Van der Stockt: Estoy como los sirios que encuentran irónico el asunto de las armas químicas, desde el comienzo del verano pasado era una broma cínica. "Carajo ¿qué significa esta línea roja? La gente está muriendo 100 veces más en bombardeos convencionales ¿Es legal matar a la población con bombas de 500 libras?". No estaba enfocado en las armas químicas, yo iba a Damasco porque los periodistas no habían ido allí y los rebeldes se fueron acercando a Square Abbasíd (un blanco simbólico por su ubicación en pleno centro de la ciudad). Era la primera vez que estaban en Damasco.

SD: ¿Cuál es la situación en Damasco y sus suburbios ahora?

Lo que descubrimos fue que Bashar al-Assad está trabajando duro. Me esperaba que el Ejército Libre Sirio (FSA por sus siglas en inglés) estuviera más fuerte y es un poco lo contrario. Ahora el ejército de Bashar es más fuerte y se está acercando desde el campo. Por eso llevó semanas entrar pero un mes y medio para salir.

Estábamos en el distrito de Jobar de abril 3 al 15, luego a Zamalka durante tres semanas, en los límites de la ciudad de Damasco. Pasamos las últimas semanas en los suburbios al este. Estábamos sobre todo con la brigada del FSA de Tahrir al-Sham.

El FSA controla Ghouta (una región a las afueras de Damasco), así como una pequeña zona llamada Jobar, que está al otro lado de la carretera del norte de Homs. No es como en el norte, donde la FSA controló primero el campo y tenía territorios que les permitieron conseguir municiones, suministros y hombres. Alrededor de Damasco es todo lo contrario: no controlan el campo, y hay un montón de bases militares por todas partes. No están en una posición fuerte, Bashar es el más fuerte por ahora. El ejército sirio está tratando en serio de cortar los suministros desde atrás.

SD: ¿Cómo llegaste a la historia de las armas químicas?

LVS: El tema básicamente apareció frente a nosotros. Después de que me enteré que había armas químicas en Jobar, decidimos trabajar en ese tema solamente.

Pude ver las máscaras de gas en todo alrededor y los combatientes hablaban de esto. Todo el mundo ya estaba teniendo problemas con sus ojos. Un día hice una entrevista con el comandante de la posición. Ellos están acostumbrados a los bombardeos, la lucha, los francotiradores. Esa es su vida. Sin embargo, con los productos químicos nunca se sabe. Tienen un efecto psicológico real. No puedes olerlo o verlo, veces no hay ni humo. Te encuentra en esta zona donde hay un montón de casas, así que los proyectiles siempre caen atrás y no se les puede ver explotar por eso nunca se sabe con qué están bombardeando.

Al principio ni siquiera me di cuenta de que yo también estaba un poco afectado. El tipo con el  que estaba, un hombre de prensa de la katiba (batallón), escuchó una explosión y dijo que era de armas químicas y la misma información venía de la radio. Alguien llegó con máscaras de gas y dijo: "Este es gas. Tenemos que irnos".

Me enteré de que un microbio de sarín en la piel es letal, te mueres. Pero el viento también lo trae y puedes ser afectado...eso es lo que nos pasó. Mis pupilas se contrajeron durante tres o cuatro días. Te dan dolores de cabeza y se hace difícil respirar. Estas personas que vimos en el hospital el día después se habían expuesto el doble y estaban de verdad mal. Comienzas a sangrar de los pulmones. Ellos no usan el gas de forma masiva pero el efecto es que nunca te sientes a salvo. Y estos chicos tienen que permanecer 24 horas en la primera línea por lo que están muy poco seguros.

Al principio lo tratamos con recelo - no es que no creyéramos que era químico pero sabíamos que no había periodistas allí y sería un gran debate así que tratamos de recopilar tantos datos como pudimos.

Salí de la línea del frente para unirme al reportero de Le Monde,  Jean-Philippe, y pasamos días viajando a los puntos médicos para reunirnos con doctores y  pacientes. No hay hospitales sólo puntos médicos que no tienen nada, es una pesadilla. Cuando estás gravemente herido, te mueres. No pueden atender a los heridos. En Jobar ya no hay civiles pero en Ghouta y Douma sí, por lo que cuando lanzan  gas, los civiles también lo reciben.

Se compararon diferentes testimonios, y ahora no tengo duda pero volvimos con las muestras porque sabíamos que habría muchas preguntas.

Laurent Van der Stockt

Combatientes de la brigada Tahrir, de la oposición siria, en el frente de Jobar, cerca de Damasco, con máscaras antigás. Foto: Laurent Van der Stockt.

SD: ¿Cuáles fueron los mayores retos que enfrentaste cubriendo Siria?

LVS: Siria es muy diferente. El problema no es de dificultades personales. Es que esta zona está  bajo control y rodeada. Es muy difícil en este tipo de lugar hacer un trabajo periodístico serio. Todo se complica: para moverse, para encontrar a alguien que hable inglés, para conseguir un poco de gas para el carro. Estábamos trabajando en Jobar y Ghouta, estuve en la primera línea por una semana, llendo todos los días. No podía ir a ningún otro lugar porque estábamos un poco rodeados y no era fácil volver al otro lado de Damasco. Para trabajar 10 días necesitas dos meses.

No hubiéramos hecho nada sin el FSA. Al principio fue difícil. En el norte se entiende la ventaja de permitir la labor periodística profesional independiente para revelar la verdad. Ellos entendieron porque están acostumbrados. En Damasco, tienes que conocer a personas que son inteligentes y lo suficientemente abiertos. Y ellos arriesgaron mucho por nosotros,  nos sentimos como una carga pero al final compartes la misma experiencia. Estaban contentos  de tener un testigo serio para ver su situación.

SD: ¿Cuál fue el riesgo de salir de Siria con esa evidencia?

LVS: Al principio tenía miedo de lo que vi y lo que llevaba porque sabíamos que era algo que podría cambiarlo todo así que era muy peligroso. Yo tenía las fotos, películas, las muestras. No podía decirlo a todo mundo, nos convertiríamos en un blanco increíble, incluso en Jordania, así que se volvió bastante complicado.

Mi colega y yo tuvimos una larga discusión ¿Hay que soltar todo cuando nos quedamos atrapados en Damasco? ¿Corremos la historia y se lo enviamos a los periódicos de inmediato? Pero entonces seríamos un objetivo más grande así que decidimos no hacerlo.

SD: ¿Cómo te las arreglas para finalmente escapar?

LVS: No te puedes ir en grupo. Sólo se puede salir si encuentras a un tipo que pueda cruzar la línea de noche. Sólo se puede cruzar como un comando en un determinado tiempo y lugar así que la mayoría de la gente está atrapada.

El plan de salida cambió muchas veces y no dependía de nosotros sino del FSA. El problema es encontrar un auto y alguien que pueda cruzar las líneas. Fue cambiando...en un momento pensábamos que íbamos a salir a través de Turquía. El plan era ir a través de Líbano. Estábamos preocupados por salir con las muestras de armas químicas pero llegamos al punto en que estuvimos listos para aprovechar cualquier oportunidad.

Al final me decidí a salir a través del desierto entre Siria y Jordania. Cuando nos dejaron en la frontera en el desierto estábamos agotados y un poco lastimados. No me había quitado los pantalones por dos meses. No teníamos agua ni comida y estábamos llevando nuestras maletas. Luego nos perdimos en una especie de tierra de nadie. Si nos fijamos en la frontera del GPS ya estás en el lado de Jordán, pero con los pies en la tierra te encuentras en territorio de nadie.

Seguimos caminando hacia el este y vimos este pequeño puesto (de revisión) pero no sabía si era de Siria o Jordania. Imagina, después de dos meses para ser tomados por los sirios en los últimos 100 metros. Fue así durante un mes y medio. Llevas algo grande y tienes miedo de perderlo o quedar atrapado en alguna parte. Después de una larga lucha grande  estás siempre con el miedo a perder en los últimos segundos.

Decidimos caminar hasta el puesto, no teníamos otra opción.

Finalmente vimos la bandera de Jordania. Se portaron bien pero éramos ilegales y tuvieron que revisar todas nuestras maletas. Esperamos dos horas al comandante y cuando comprendió que llevábamos muestras se preocupó un poco. Le convencí de que no era un virus y que no contaminaría a nadie.

SD: ¿Cómo supiste dónde tomar las muestras? ¿En quién confiar?

LVS: Para que los resultados de las pruebas sean clasificados oficialmente como "armas químicas" tienes que cumplir un gran número de condiciones designadas por la Agencia Internacional de Energía Atómica. Y nos enteramos de que no hay lugar para hacer un análisis independiente. Todos los laboratorios aprobados son laboratorios gubernamentales de defensa así que teníamos miedo de no poder hacer un trabajo independiente.

Tuvimos que confiar en el gobierno francés y usar su laboratorio de defensa, y era preocupante porque si la prueba salía negativa, no sabíamos si seguirían ocultándolo. Al final, el estudio salió positivo - 100% sarín - y fue una sorpresa para nosotros, una buena. Si hubiera sido lo contrario, nunca sabríamos si nos habían engañado o no.

SD: ¿Cuáles fueron las consecuencias políticas de la historia?

LVS: Esta historia tuvo muchas consecuencias. El gobierno francés quedó un poco atrapado porque lo publicamos todo. Un día después, los franceses admitieron que se habían utilizado armas químicas, Gran Bretaña decidió hacer lo mismo. Luego Obama tuvo que admitirlo también. Para no hacer un gran escándalo, admitieron que tenían la prueba durante meses. Lo único que sé es que todo el mundo estaba rápidamente en la recepción de Obama. Entonces decidieron armar a los rebeldes. Así que fue un cambio de juego.

Por supuesto, el hecho de que volvimos con la prueba no fue el único factor en esto. Los estadounidenses prefieren no ver que el conflicto se extiende. Es una gran guerra con grandes consecuencias. Y la contención se rompió con Hezbollah y los iraníes. Esto sólo fue la última gota para hacer que Estados Unidos anunciara que había armas químicas.

SD: ¿Qué se siente al dejar a la gente con la que has trabajado?

LVS: Fue una escena muy conmovedora cuando nos pusimos en marcha. Tienes 100 ojos en ti y  sabes que todos detrás de esos ojos están profundamente afectados por el conflicto. Ya han pasado dos años y ya no creen en la prensa o en anticipar milagros de la comunidad internacional. Pero aún así, y en medio de su pesadilla no se puede matar la esperanza. Cuando nos fuimos con las muestras fue como que soltaron una botella de SOS en el mar. Pusieron todas sus esperanzas en nosotros.

El objetivo de los periodistas no es cambiar algo. El periodismo es sobre la verdad y el derecho de las personas para conseguir esa verdad. Después entendimos que la situación era bastante única. Hicimos el trabajo periodístico y vimos las consecuencias. Por supuesto tengo que enfrentarlo y entenderlo, pero de alguna manera ya no pertenece a mí.

La traducción es nuestra. Para revisar el texto original de Alison Tahmizian Meuse, aquí.
Para consultar la información de Jean-Philippe Rémy en Le Monde, aquí.

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One Response to "Laurent Van der Stockt, el fotógrafo que cruzó la línea roja de Obama"

  • Laurent Van der Stockt, el fotógrafo que...
    06/08/2013 - 18:17

    […] Laurent Van der Stockt habla de los combates en Damasco y de capturar las fotos que destaparon el debate sobre Obama y el uso de armas químicas en Siria.  […]