Pía Elizondo, el otro lado de la puerta

Por J.P. Floyd

“Una imagen es una puerta de entrada a un mundo en el que el ser se cuaja, es un momento metafísico en el sentido de que ahí se arma el ser, justo en ese cruce de sentidos y significados. En la lectura y en la  comprensión de esa tercera imagen en la que ingresas es en la que se conforma el ser y eso es fundamental y esencial y es lo que persigo constantemente, no lo logras a diario pero sí es lo que persigo…”

Pía Elizondo 

Nacida en el seno de una familia de arte y letras, Pía Elizondo responde más rápido  ser una lectora de poesía que cuando se le pregunta qué tipo de fotógrafa se considera.

Pensativa, honesta consigo misma. Perseguidora como el cuento de Cortázar.

¿Sigues enfrentando aislamiento en París a pesar de la trayectoria?

Sí, mucho, es muy difícil ingresar al medio allá. Hice algunos conectes con gente, tengo algunos buenos amigos en el sur de Francia, ellos son galeros y de alguna manera pude entrar a eso porque ellos se ocupan sobre todo de la foto latinoamericana, tienen mucho interés. Mi amigo vivió un rato en Cuba y su mujer es chilena pero hay pocos como ellos, más abiertos y entendiendo que en otros lados del mundo también suceden cosas, los franceses son muy apretados no les gusta lo que viene de fuera, no les da curiosidad.

Yo salí de México ya teniendo una posición, cierto prestigio y empecé allá de cero. Llegué allá a hacer cola con los de veinte (años).

Son medios muy cerrados y parece que a los franceses no les interesa. Siento que México es un país que tiene mucha curiosidad de lo que hay afuera, que entre todo lo que pueda entrar, hay una voracidad de todo. Allá son muy “el centro del mundo”.

¿Este mismo comportamiento lo has visto en otras partes?

Menos, los franceses son particularmente autosuficientes, en España son más abiertos, en Inglaterra también. Tampoco conozco tantos otros lugares pero los franceses son particulares.

Pia Elizondo de la serie Fronteras.

¿Como fue tu llegada? ¿Saliste de aquí por cuestiones familiares?

Ya habíamos vivido allá, estábamos un poco hartos de México. Llevábamos ya rato en un mismo rollo. Estaba muy cansada porque México a pesar de lo increíble y todo lo divino, en la Ciudad de México la grilla es muy intensa y estaba cansada, sentía que quería un cambio y como soy medio francesa, tenía chanza de tener los papeles y trabajar.

¿Hay fórmula para entrar al ámbito fotográfico en Francia?

Creo que si la hubiera ya la habría encontrado pero no sé, son muy protectores de su cultura, no sé bien en qué consiste pero no he encontrado una ruta más corta. Por otro lado yo soy ermitaña, solitaria muy encerrada, no soy mucho de public relations entonces seguramente eso también ha afectado el proceso, el hecho de que me mantengo más bien guardada.

De alguna manera la ruta más corta era haber ido a todas las expos, estar metida en las cosas pero no es mucho mi temperamento.

Ahora presenté mi maestría en una escuela de foto muy picuda y a lo mejor eso, tal vez me veo en los próximos años más integrada porque al presentar el examen ya formas parte de la escuela,  y en ese sentido a lo mejor abres puertas quien sabe, sí hay que batallarle bastante.

¿Te interesa entrar al ambiente allá?

Sí me hubiera interesado mostrar mi trabajo y poder hacer cosas pero ya a estas alturas no pienso prolongarme mucho allá y creo me regreso porque por otro lado Francia se está secando, son muy xenófobos y no les gustan los extranjeros; tienen un problema de migración fuerte por colonialistas pero no aceptan su historia y no asumen que por colonialistas la gente vuelve a la madre patria, los argelinos los tunecinos, los árabes entran a la madre patria.

Se me antoja menos ya quedarme por allá y aquí pasan muchas cosas, creo que la condición del país (finalmente la condición de guerra porque ésta es una situación de guerra abierta en la que han habido más muertos que en Siria, Irak y Afganistán juntos) en parte por eso hay una efervescencia aquí y unas ganas y una creatividad para producir y sobrellevar el horror por otros caminos que son mucho los de la creación, la gente está haciendo muchas cosas; yo me doy cuenta que tendría más oportunidad de hacer cosas aquí y seguramente mucho peor pagado pero al fin y al cabo es chamba y entonces sí me parece que México ofrece mucho más que Francia, mucho más.

Pia Elizondo de la serie Fronteras.

¿La manera en la que ve Europa a Latinoamérica no facilita el acceso?

Sí es el laboratorio pero también de alguna manera es el territorio atrasado, piensan que en términos fotográficos uno sigue en el indigenismo, como que no han sido capaces de ver el cambio y la evolución de un país como México; por ejemplo ahora que presenté mi examen de maestría de una manera muy corta y despectiva calificaban muchas de mis imágenes  como latino; para empezar ¡Qué coños quiere decir eso de latino!

En últimas Latinoamérica es un continente entero de miles y miles de kilómetros y cada país está separado por miles y miles de kilómetros  entonces esta cosa de que siguen en la onda de “lo latino, tus fotos son muy latino” pero además de una forma muy despectiva.

Probablemente en otros países de Europa funciona de otra manera pero Francia se está secando, no les interesa la información que viene de otros lugares mucho menos de Latinoamérica, siguen pensando que estamos muy atrasados siguen viviendo en la fantasía de que aquí todo mundo va de sombrero y a caballo.

El cliché de Latinoamérica de la colonia…

Y también la Latinoamérica de las revoluciones de los 60 y 70 que ya pasó. Se han quedado sólo con eso, y con lo de que México se ha vuelto muy peligroso y que no hay que ir ahí...

Y desde la fotografía en Latinoamérica ¿Tú cómo la ves?

Yo creo que la foto en Latinoamérica ha cambiado mucho, que ha habido un salto muy fuerte; justo hoy estábamos hablando de que a mi generación nos tocó el brinco de la foto de reportaje y documental y como que ingresamos de alguna manera al arte contemporáneo y sí creo que se están  produciendo cosas muy  importantes. Yo no estoy muy enterada de los otros países aunque con Internet es más fácil, de todas maneras no hay tanta comunicación porque Latinoamérica es un continente olvidado y abandonado un poco pero sí se están produciendo cosas importantes porque la condición misma de los países da mucho material para hacer cosas más contemporáneas.

¿Crees que ese brinco lo hemos dado bien o lo estamos dando bien en México?

Creo que sí se está dando bien y además con matices que tal vez no existen en otros países, creo que las condiciones de estos países y mucho de México han dado alimento a esa foto contemporánea. Sí se está dando bien y además al parejo de países hiper-desarrollados, tampoco es que tengamos nada que envidiarle a nadie.

Y también parte de la foto contemporánea en México tiene que ver con la violencia…

Es inevitable,  es como los cubanos que solo hablan del bloqueo y de su condición de encerrados en la isla, esta onda de que el arte giró mucho alrededor del bloqueo y que había que salirse. Aquí me parece pasa un poco lo mismo y mucho del discurso artístico gira alrededor de la violencia.

Y tampoco es algo que me llame la atención la cuestión de la violencia. No es mi rubro  pero si ha dado mucho tema y es natural porque es una condición en la que se vive cotidianamente entonces si hay una parte en la que el tema será ese. No es el mío.

Yo por ejemplo cuando me fui a la frontera como que era la curiosidad de la migración y la droga pero no era lo que me interesaba; era personal porque estaba pasando por una frontera muy complicada y justo cayó y tenia una lógica natural trabajar en las fronteras pero nunca me interesó el narco y la migración porque no soy periodista.

Y esto de las fronteras personales ¿Pasabas por una ruptura?

Si, fuertísimo. Estaba en un momento de mi vida en el que todo era frontera, como una confrontación entre aquello que está del otro lado, con lo de enfrente, con lo que te da miedo, con un momento de tu vida muy determinante.

Me fui justo el año de mis cuarenta y cuando me fui como que toda mi vida se empezó a desmoronar. Me descubrieron un tumor de pecho, tuve que pasar por todo ese desmadre que fue super complicado a nivel personal, de pareja, como mamá  todo fue muy caótico y como bolita de nieve entre la mudanza; otro país, instalarse, integrarse, agarrar onda allá, al mismo tiempo este rollo y justo al mismo tiempo diagnosticaron también a mi papa que acabó muriendo dos años después.  Sí fue una época de mi vida muy complicada, muy caótica, difícil emocionalmente,  y la frontera representaba  eso muy claramente; me daba. Me interesaba el territorio fronterizo  como el escenario donde yo podía representar mi experiencia existencial  en ese momento.

Pia Elizondo de la serie Fronteras.

¿Cómo te fue en ese viajecito?

¡En el viajecito de poca madre, en el viajesote de la patada! Me costó muchos años salir del desmadre, empezar a ver la luz.

El viajecito fue padrísimo, muy tenso y muy denso, muy apalancador. Pasamos tres días en Altar y el regreso a Tijuana. Estábamos hechos pedazos, fue muy rudo todo y siempre en esta tensión de estarte cuidando, que no te vayan a ver tomando fotos, que ya mataron a alguien allá y que amanecieron otros dos muertos; todo esto en el lapso de tres días, llevábamos un viaje como de una semana y Altar fue el final. Estuvimos como tres o cuatro días ahí y sí fue muy tenso por donde la vieras, seguía pasando gente en ese momento,  fue una época donde secuestraban a mucho migrante, una onda de  violencia constante palpable en el aire, muy fuerte.

Fue padre pero agotador.

¿Y fotográficamente?

Fotográficamente me fue muy bien. Armé una expo a partir de ahí a la cual le fue muy bien, la colgué hace dos años en México. En ese sentido quedé muy satisfecha, fue un proyecto muy largo. Me tardé mucho tiempo porque luego cuando estuve en Europa; me fui a la frontera de España con África y Francia con Inglaterra que es un paso muy importante de migrantes, tampoco podía viajar muy a menudo entonces entre viaje y viaje me tardé muchos años en juntar el material.

Estuve trabajando desde el  2003 y ya que cerré y colgué la exposición fue en el 2010.  También hice otras cosas en medio. Quedé muy satisfecha, era realmente lo que yo quería decir, muy claramente eso, un estado interior y un viaje interior más que los viajes en sí.

Entonces era lo mismo la frontera espacio geográfico y la frontera que estabas atravesando…

Sí…

¿Y lo combinas ahí de manera que Altar va en la expo junto a Inglaterra y Francia?

Si, y quedó bien. Hay ahí un ambiente que cuajó bien porque además es muy loco pero los territorios fronterizos aunque geográficamente cambien y aunque sea otro paisaje y otra cosa, todos son iguales, en todos se juegan las mismas cosas, en todos hay esta tensión muy grande, la convivencia con la migración, con la policía, con las aduanas, con las rejas, con las puertas; finalmente son las mismas cosas y se juegan los mismos conflictos. De alguna manera no se desmarcaban unos lugares de otros y siempre son territorio de nadie, esta cosa en la que no estás aquí ni allá, estás aquí pero todavía no llegas, muy ambiguo todo

Si no es el periodismo, la migración ni es el narco ¿Cómo retratas las historias personales?

Es que no había historias personales, era la mía nada más. No me ocupe de la migración, sí vi mucho y observé y me identifiqué con que pasar una frontera física es lo mismo que una existencial, el mismo miedo y los mismos peligros. Pero como siempre los pasos de frontera son un miedo muy clavado a lo otro, a lo que no eres tú. Hay esta cosa de allá ya no soy yo y se juega mucho con la tentación, el deseo, el por qué quiero pasar, por qué quiero quedarme ¿Me aviento al vacío o mejor me quedo segurita en mi mierda?

Finalmente el cuestionamiento existencial era el mismo en términos no concretos y prácticos pero metafísicos, te juegas exactamente lo mismo.

¿Y se sentiste más segura? Yo no sé si los migrantes se sienten más seguros cuando atraviesan el desierto al llegar a Arizona con los racistas pero ¿tú te sentiste más segura?

No sé si más segura pero de alguna manera me di cuenta de que la única forma de salir de este atolladero personal era dar el brinco,  decir lo de atrás ya se acabó y ahora a ver qué pasa. Más segura no creo pero digamos que sí fue una progresión en mi vida, un salto adelante y una maduración.

Sí se dieron muchas cosas que fueron buenas. En comparación con lo que se juegan los migrantes no sé, a unos les va bien y otros se quedan en el paso y eso le puede ocurrir a cualquiera, creo que yo me pude quedar en el paso y me la jugué para pasar como medio Safe, medio porque de todas maneras al llegar al otro lado quedas muy tocado y ciertamente muy lesionado, luego te chupas tus heriditas y adelante porque tampoco queda de otra.

Hablando de foto ¿Te entiendes como contemporánea o cómo te defines?

No sé fíjate, creo que la contemporaneidad en términos artísticos está dado por una serie de preceptos y cánones que no sé si me ajusto por completo a eso.

No te sabría contestar, en términos fotográficos estoy intentando hacer algo que no siempre es tan fácil de entender y que no siempre se vende y creo que lo que estoy intentando hacer es poesía y para empezar la poesía vende mal y a nadie le interesa y sí toca territorios que no son de fácil ingreso digamos, pero me interesa esta idea de que una fotografía pueda ser como el punto de encuentro de diferentes mundos que pasan por esta puerta que es la imagen y más allá te vas a encontrar con otro mundo hecho de todas estas cosas distintas.

Una imagen es una puerta de entrada a un mundo en el que el ser se cuaja, es un momento metafísico en el sentido de que ahí se arma el ser, justo en ese cruce de sentidos y significados. En la lectura y en la  compresión de esa tercera imagen en la que ingresas es en la que se conforma el ser y eso es fundamental y esencial y es lo que persigo constantemente, no lo logras a diario pero sí es lo que persigo, una visión muy alejada de la realidad concreta, alejada del periodismo y el documentalismo y esas cosas. Pienso que no tengo tanta capacidad para hablar de eso y para qué iba a venir a Altar a hablar de eso si ya todo mundo estaba viniendo a hacerlo, eso no me interesaba, me interesaba encontrar ahí un lugar de existencia propia.

En este punto de la fotografía donde es una puerta y la atraviesas, cuando es un punto donde todo coincide ¿hablas desde el lenguaje fotográfico o desde la filosofía?

Como las dos cosas, sí es un lenguaje fotográfico y también una postura existencial. Sí creo que son las dos al mismo tiempo y no soy la única que funciona de esa manera, mucha fotografía funciona así, hay fotógrafos que van detrás de eso, este punto donde las cosas cuajan para conformar un ser interior.

De alguna manera sí es una vertiente más complicada e inaccesible y difícil de entender que la foto documental.

¿Crees que tu foto logra eso?

Creo que sí, creo que no todo mundo, igual y hay mucha gente a la que le pasa desapercibida mi tirada pero sí creo que lo reconoce y de todas maneras es legible lo que trato de decir.

Es una forma de trascender…

Sí, de alguna manera y por otro lado es complicado el tema. Finalmente creo que todo artista lo que busca es trascender, yo me conformo con la relativa indiferencia de la gente porque he trascendido de otras maneras.

Creo que todo artista es lo que busca, no sé si todos lo logramos pero es un poco la búsqueda. Y es innecesario  también ¿Qué nos hace creer que somos lo suficientemente importantes o valiosos para trascender? Pero hay algo que te está diciendo sí tienes algo qué decir, hay algo ahí, y lo que sea que tengas que decir si alguien lo escucha está bien. de ahí a lograrlo es otra cosa.

Esa es una postura crítica que me interesa porque parece que el arte no resuelve…

No, no forzosamente pero de alguna manera resuelve ciertas cosas para aquellos que tenemos dificultad para expresarse porque finalmente estás escupiendo tu rollo, el que lo entienda bien y el que no ni modo pero sí es muy importante y es algo que he perseguido mucho, el dar la posibilidad de que otros se reconozcan en ese proceso; es como las lecturas, hay lecturas que a los 20 años  sí te las avientas por mamón y por snob pero no entiendes nada porque no has pasado por ese proceso, eso siento que pasa mucho con la poesía: si no has pasado por ahí no entiendes nada, a lo mejor te suena muy padre pero no forzosamente el sentido de las cosas penetra en ti.

Ha sido mucho la persecución de eso, dejar mi trabajo abierto para que cada quien pueda reconocerse a partir de su propia experiencia, de su propia vivencia,  de su propio rollo.

En ese sentido creo que no me ha ido tan mal porque he visto y notado que la gente reconoce algo y puede funcionar con mis imágenes como ante un espejo y reconocer cosas a partir de su propia experiencia, en ese sentido mi quehacer fotográfico ha sido satisfactorio porque sí he logrado transmitir cosas, lo que quiere decir que mi lenguaje no es tan errado y que hay algo ahí de válido, no de cierto ni de verdad porque eso es relativo pero sí ha funcionado como lo que yo quiero que funcione que es eso como espejo y es lo mismo que pasa con la poesía cuando la lees y sabes que ya pasaste por ahí.

¿Eres lectora de poesía?

Sí, muy lectora. También he pasado momentos en los que no leo nada pero además vengo de una familia de intelectuales y no me ha quedado de otra. La lectura de la poesía es importante para mi vida interior.

¿Te importa ser reconocida dentro de una corriente fotográfica?

Las clasificaciones me parecen un poco (…) no me gustan porque son muy limitantes. Super limitantes, no sé. Internamente si me vale pero afuera quisiera que mi obra se vendiera y que yo pudiera vivir de eso, porque por mucho arte que hagas  si no lo puedes sacar no hay trascendencia posible. Pero digamos que  internamente y en el acto fotográfico eso no está.

El acto es completamente independiente de lo que viene después (las galerías y las negociaciones) porque de alguna manera estás como desvirtuando algo si tu proceso interno va condicionado en ver a quién se lo vendo. De alguna manera yo he luchado por que el acto sea puro, libre.

Pia Elizondo de la serie Fronteras.

Crédito de las imágenes: Pía Elizondo, de la serie "Fronteras".

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