Rusia: ¿Podría un medio de comunicación cambiar la forma de ver noticias?

Rusia: ¿Podría un medio de comunicación cambiar la forma de ver noticias? - El sitio de Open Society Foundations ha publicado un texto escrito por Gregory Shvedov, director del portal ruso Caucasian Knot, en el que describe la labor que están realizando en la actualidad para romper lo que él llama el “hielo de apatía social”, que se generó por la larga costumbre a consumir propaganda durante la vigencia de la Unión Soviética. Guardando todas las distancias, el artículo suena familiar a las condiciones por las que atraviesa México visto por regiones.

En un año electoral, el centro y sur de México están ardiendo. Por los 43 estudiantes  de Ayotzinapa, literalmente se han incendiado edificios y patrullas, incluyendo intentos de penetrar los cuarteles militares en Guerrero para buscar a los jóvenes desaparecidos.

Y a los 43 estudiantes, se agregan 8 estados de la república en los que en 2014 surgieron grupos de autodefensas y la presencia de aproximadamente 70 guerrillas en territorio nacional, las ejecuciones extra judiciales, los feminicidios, el asesinato de periodistas y líderes populares, el encarcelamiento de activistas ambientales, etc.

Pero en el noroeste sucede distinto. A una semana de distancia, cualquier evento ya aparece en segundo plano para la opinión pública. Los casos de corrupción en el actual sexenio han rebasado cualquier expectativa: el derrame de Grupo México sobre el río Sonora, la construcción de una presa particular en el rancho del gobernador, el endeudamiento estatal, fraudes, abuso de poder, etc. El último caso detectado es la venta de niños organizada por funcionarios de gobierno, quienes identificaban a los menores en una casa hogar del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), bajo amenazas eran separados de sus padres (en situación de pobreza  o adicciones), y luego los ofrecían en adopción con supuestos pagos para acelerar los trámites (al menos en uno de esos casos, la cifra de venta alcanzó los 20 mil dólares).

Pero volviendo a Shvedov, vale la pena ajustar su experiencia a esta región acostumbrada desde siempre a los medios tradicionales, a leer en la superficie y a no participar del debate o la solución. Con una lógica económica por delante, en medios tradicionales incluimos a las empresas de información que por venta de publicidad a gobiernos de los tres niveles funcionan como reproductores de boletines y ruedas de prensa.  También en ese apartado contamos a los sitios web que aunque no tienen el mismo volumen de circulación, siguen la pauta comercial sin interés por desarrollar información propia  o pensada para el lector (más allá del seguimiento a la agenda oficial).

Fuera de ese esquema, medios independientes que circulan en redes sociales e Internet pueden funcionar como el laboratorio para lo que el director de Caucasian Knot anota: pensar en el valor de un modelo de periodismo firme, con agenda auténtica, que busque efectividad y conecte con la audiencia, que le sea se utilidad y que en algún plazo pueda cambiar la pasividad ciudadana en decisiones.

Cuando las actividades funcionan alrededor de los centros económicos, políticos y académicos, la necesidad de generar una audiencia distinta aplica lo mismo al hablar de periodismo y de organización ciudadana. Tal como los medios de información en este momento surgen para ser leídos y patrocinados en oficinas de gobierno, para los ciudadanos que buscan incidir en la agenda pública es necesario salir del círculo de confort y de los sectores que orbitan alrededor del centro.

Universitarios, profesores, investigadores, artistas, todos ellos son sobrevalorados como lectores de calidad aunque en volumen son minoría; hablando de participación ciudadana, tampoco se les ve en la gestión, el debate o en la organización de espacios. Es decir, ya son parte de la ecuación y del resultado que se repite. Por el contrario, son pocas las experiencias de acercamiento a la periferia y desde una perspectiva muy clasista, se tiende a calificar el perfil socio-cultural y  minimizar lo que aporta o podría aportar la población de barrios y sectores populares.

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¿Podría un medio de comunicación cambiar la forma de ver noticias?

Gregory Shvedov

Cuando las personas piensan en Rusia, piensan en una pared creada por las restricciones del gobierno, por la censura, la propaganda y los asesinatos políticos. La pared estampada con la imagen de Putin. Pero ese no es el cuadro completo, la pared en Rusia está en la mente de las personas. Es una pared en la conciencia que impide que la gente tome medidas. El legado de nuestro pasado soviético, esa falta de activismo, es la pared que realmente mantiene la democracia rusa a lo lejos.

Como editor del sitio ruso de Internet Caucasian Knot, creo que es parte de mi trabajo combatir la apatía social que impregna este país. Pusimos en marcha Caucasian Knot hace 15 años para dar visibilidad a las violaciones de los derechos humanos en el Cáucaso en una forma accesible e imparcial.

La vida en la Unión Soviética acostumbró a muchos rusos a la propaganda. Les gustan las respuestas fáciles para preguntas complicadas y quieren evitar tomar una posición. Hay una falta de interés en las fuentes alternativas de información y lo que realmente está pasando. Esta circunstancia plantea la pregunta: ¿es el problema el Estado que tortura a la gente, o la sociedad que no reacciona? Hoy los sociólogos llaman a estas personas "los que no les importa".

Por ejemplo, hay personas que critican la corrupción de Rusia y entonces sobornan a la policía para evitar una multa por exceso de velocidad. Esto es como quejarse de su patio sucio y luego tirar el cigarrillo por la ventana. Estas son las personas de las que necesitamos conseguir la atención, ayudarles a entender la relación entre la realidad de Rusia y sus propias acciones, no las personas que ya están en la lista de correo electrónico de Amnistía Internacional. ¿Cómo conseguimos a los que dicen que apoyan a Putin pero tienen dudas y preocupaciones? Ese es nuestro objetivo.

Para ello, primero tenemos que entender de donde viene su apatía. Mucha gente está asustada. Hay un número de personas que se atrevieron a expresarse y se metieron en problemas, así que una parte importante de nuestro trabajo es romper ese hielo de apatía social, y una forma de hacerlo es yendo más allá de la presentación tradicional de la información y mostrar a la gente promedio que pueden utilizar Caucasian Knot como herramienta para luchar contra la injusticia.

Disponemos de un servicio de mensajes de texto las 24 horas y avisamos a nuestros lectores: "Dinos lo que está pasando. Si tu vecino es atacado o secuestrado y ve que hay un vehículo de la policía involucrado, envíenos un mensaje". ¿Es seguro? No, no es completamente seguro; las empresas de telecomunicaciones pueden exponer sus datos personales pero la gente lo ha estado haciendo de todas maneras.

Aunque hemos creado una plataforma segura para mantener los mensajes confidenciales, no somos capaces de asegurar el propio canal de comunicación. Los comentarios en línea son otra preocupación: de vez en cuando recibimos peticiones de la agencia de inteligencia para proporcionar información acerca de quién escribió algunos comentarios. Rechazamos Estas solicitudes "amigables".

Es este clima de miedo el que hizo que Rusia enfermara de autocensura. Mientras muchas empresas de medios tienen una lista de personas que no pueden ser citadas, en Caucasian Knot no tenemos ninguna lista. La imparcialidad es importante. Tenemos un código de ética y cada uno de nuestros periodistas ha firmado para ello. Tenemos el equipo legal que nos ayuda a navegar a través de las leyes mientras permanecemos fieles a nuestros principios periodísticos. Utilizamos también herramientas, incluyendo mercadeo social para averiguar la forma en que mejor podemos llegar a la gente, cómo motivarla a responder y cuáles son las cosas que realmente importan.

Si los periodistas se soltaran y si más gente leyera y comentara historias de interés humano, muchas vidas podrían cambiar. Porque los que torturan, violan los derechos humanos, los que tienen miedo de rumores, ellos no pueden entender la importancia de los derechos pero entienden las noticias.

Por ejemplo, el video de Caucasian Knot de un hombre desconocido torturado empezó a zumbar y terminó siendo mostrado en la televisión rusa. Como resultado, se observó más de 600,000 veces. Cuando los que torturan y matan ven este tipo de publicidad, cuando ven que hay una luz que brilla en los crímenes que están cometiendo, influye en lo que hacen.

El ciudadano ruso promedio está influenciado también. La gente tiene que confiar en la información, la gente tiene que confiar en la gente. Si puedes ganar la confianza de los lectores entonces las cosas podrían cambiar. El cambio no vendrá antes de la confianza. Cuando alguien en quien confías habla de los derechos humanos y la corrupción de una manera justa y precisa, sólo entonces puedes decirte: "Tal vez debo dejar de sobornar a la policía en mi esquina a la que he sobornado durante los últimos 10 años. Tal vez mis acciones hacen una diferencia. Tal vez pueda romper el muro de la conciencia y el cambio también".

Para ver la publicación original en inglés, siga esta liga.

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