Cuando David Graeber dice que la universidad es la única institución que ha permanecido inalterable desde la Edad Media, no lo señala en forma de cumplido sino de crítica. El párrafo aparece en el inicio de Fragmentos de antropología anarquista, cuando Graeber pregunta por qué hay tan poco anarquista en la academia (cuando sí hay mucho o algo de marxismo). Su respuesta es que el anarquismo es un asunto práctico que no es estrictamente propio de la universidad mientras que el marxismo en tanto teoría de la estrategia revolucionaria, suele estar más presente. La diferencia que Graeber atribuye es la naturaleza práctica de una y la teórica del otro.









